Albert Sabater Pla

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Operación pandereta.





La maquinaria unionista, aquellos contrarios a la secesión de Catalunya, han empezado a poner toda la carne en el asador, y lo han hecho no para ofrecer una alternativa al independentismo si no para intentar fragmentarlo, destruirlo, desprestigiarlo y desintegrarlo.

El frente independentista debe prepararse para ello y actuar con lucidez e inteligencia. Las provocaciones en las redes han empezado hace ya tiempo, aumentando su actividad desde hace unos días. La mayoría provienen de cuentas recién creadas con pocos seguidores, en algunos casos con menos de diez o doce. Otras se acercan al centenar, pero la mayoría son cuentas o “bots” creados recientemente para actuar en este sentido: la provocación y la ofensa.

Y no han perdido el tiempo: El seĖor García Albiol en uno de sus vehementes y acalorados discursos afirmaba el pasado viernes 24 de noviembre que una de sus propuestas electorales era cerrar TV3 y volverla a abrir con “gente normal”. Desafortunada afirmación que pretende declarar a todo aquel que no es independentista como gente “no normal”. Sin duda una mas de las provocaciones a las que ya deberíamos estar acostumbrados por parte de este seĖor que siembra polémica allá donde va sin ofrecer un futuro suculento para Catalunya.

Tampoco se ha quedado corta la vicepresidenta del gobierno espaĖol, al afirmar que la aplicación del 155 y la convocatoria de elecciones es una muestra de respeto hacia los catalanes. Una muestra de respeto que llega tras haber apaleado a los que dice respetar el día del referéndum, encarcelado a sus políticos por llevar a cabo el mandato democrático encomendado por la ciudadanía, investigar (imputar) o llevar a declarar a todo aquel que no agacha la cabeza y besa el sagrado artículo 155 (profesores, bomberos, ciudadanos anónimos…) Parece que el respeto de esta seĖora por Catalunya pasa por el ordeno, mando y bésame el 155 de rodillas.

La que llamo “operación pandereta” es la típica patochada espaĖola, en esta ocasión a tres bandas: un candidato residual cuyo único programa electoral es el deseo de desmontar las instituciones catalanas que tanto costó conseguir para volverlas a montar a su gusto… para que le rían las gracias a su partido como hacen en el resto de EspaĖa, en pocas palabras.  
El otro, el candidato chistoso, que se pasea bailando por los platós de televisión, a pesar que su jefe de campaĖa parece que le ha prohibido hacerlo (Supongo que en un arranque de que Iceta deje de ser Iceta para luego volver a ser Iceta). Asegura que no ayudará a investir a nadie que no sea él mismo, viviendo en una realidad paralela o mejor dicho: en una doble realidad: la del apoyo al 155 y por otro lado la supuesta intención de una reconciliación imposible del independentismo con el unionismo. Algo parecido a lo de papá es bueno si mamá me regaĖa y mamá es buena cuando papá me castiga..
Para cerrar el “trinomio”, no debemos olvidar a la sra. Arrimadas, cuyo partido se dedica a exhibir falsedades en el congreso con el único propósito de mostrar una distorsionada realidad catalana con el único objetivo de ganar votos. Tan comprometidos con lo que significa Catalunya que ni siguiera son capaces de escribir correctamente, en catalán, el eslogan de su campaĖa, obviando una “coma” o un “que”.

Esta es la opción de la oposición al independentismo, la “operación pandereta”: la mentira, y el regreso al autonomismo rancio y todo lo que ello significa: Un corredor mediterráneo que pasa por Madrid, una bolsa de pensiones vacía, un autonomismo que ha resultado fallido tras 40 aĖos de pantomima, retroceso en derechos humanos, sociales, abusos de poder, justicia politizada, separación de poderes inexistentes, corrupción, involución social, económica y cultural, aeropuertos y estaciones del AVE con 3 pasajeros, carreteras en mal estado, sanidad precaria…

La “operación pandereta” no es una opción de futuro para Catalunya, es la opción de la EspaĖa mas rancia para continuar con su pantomima de democracia con la que nos han tenido engaĖados durante 40 aĖos a los catalanes, dándonos poco a poco migajas para mantenernos contentos, mientras los amiguetes del poder se iban enriqueciendo a costa de nuestra ceguera, vagancia e inacción.

Pero ahora todo puede cambiar, y por eso están literalmente cagados de miedo. Ven muy posible la independencia de Catalunya. Ya no les será posible mantener la gran mentira ante Europa y el mundo mucho mas tiempo. Sin Catalunya los trenes de vida de muchas momias del pasado se verían condicionadas: pensiones vitalicias, corrupción, justicia a dedo, sobornos…