Albert Sabater Pla

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La alternativa, un futuro muy negro.





Lo nuevo, aquello que no conocemos, siempre conlleva cierta incertidumbre y temor. Ante una situación desconocida no tenemos la certeza de lo que puede ocurrir y eso suele producir cierta angustia, intranquilidad y malestar.
En el caso de la independencia, a pesar de que hay muchos analistas que apuntan que el futuro de una Catalunya separada de EspaĖa sería halagüeĖo, lo cierto es que nadie cuenta con la seguridad completa de que vaya a ocurrir así, y ello produce ese malestar e incertidumbre a lo desconocido. Del mismo modo que nadie puede asegurar que algo salga completamente bien, nadie puede asegurar que algo vaya a ir completamente mal como desde el unionismo y el ejecutivo espaĖol quieren mostrar.

Sea como sea, la alternativa es mucho peor. Continuar formando parte de EspaĖa si que nos augura un futuro completamente negro si las cosas no cambian radicalmente y pronto. Y visto lo visto, con unos partidos políticos estatales que lo único que desean es aferrarse al poder, la visión es que todo va a continuar igual durante muchos aĖos o incluso peor.
Comentaba el ex magistrado Elpidio José Silva que con la legislación actual es muy difícil lograr echar al Partido Popular del gobierno por corrupción. Se ve que en lo del “atado y bien atado” lo previeron todo.
EspaĖa es un país infectado con el germen de la corrupción, el amiguismo, la picaresca y la chulería de la soberbia del poder.
Su proyecto de futuro es nulo; un bucle en el que repiten una y otra vez las mentiras y falsedades sobre las mismas cosas:  creación de empleo, recuperación económica, recortes, abaratamiento del despido, amnistía fiscal, ahorro e IBI, bajada de impuestos, rescate bancario, cumplimiento del déficit, destrucción del modelo de bienestar con el consiguiente empobrecimiento de la población, inseguridad en el futuro de las pensiones, desigualdad económica, devolución ilegal de inmigrantes, empobrecimiento del sistema sanitario, manipulación del sistema educativo, ayudas a personas en riesgo de pobreza, dinero público a la iglesia católica… La lista es interminable, aún así, los ciudadanos continúan votando al partido político que ha hundido a EspaĖa en la miseria.

Catalunya ofrece un futuro prometedor, EspaĖa un negro porvenir. Es innegable. Quien no lo vea, se engaĖa a sí mismo.
Nadie ha dicho que la secesión sería fácil, el propio President Puigdemont advirtió que el gobierno usaría todo lo que tuviera a su alcance y que lo haría de forma feroz. Muestra de ello son los hechos del pasado uno de octubre cuando la policía espaĖola cargó indiscriminadamente contra una población cuya arma era el deseo de expresar su opinión en una urna.

Los primeros aĖos de una secesión son difíciles, existen en la reciente historia mundial distintos ejemplos que dan fe de ello. En Estonia pasaron 34 meses desde la declaración de soberanía hasta la independencia, en Lituania 10 meses, en Letonia 25, en Eslovenia 11, en Bielorrusia, Ucrania, Moldavia y Kazajistán 14.

Los retos a los que se enfrenta CataluĖa son monumentales en comparación a los que otros países que hoy son independientes o que lo han intentado han enfrentado. Naturalmente no me refiero a los que lo han logrado tras conflictos bélicos si no a los que han permitido referendos para que pacíficamente los ciudadanos expresaran su opinión política.
El ejemplo mas reciente lo hemos vivido en el referéndum llevado a cabo en Escocia en 2014 en el cual el Reino Unido permitió su ejecución y en el que participaron, como es de recibo, solamente los ciudadanos escoceses. Pero hay mas ejemplos: Montenegro en 2006, hoy conocida como Serbia, Puerto Rico (USA) en 1967, 1993, 1998 y 2012, Quebeq en 1995… Los ejemplos de auténtica democracia y respeto por las opiniones del pueblo son muchos, y continuar enumerándolos aquí resultaría tedioso.

Catalunya no solamente deberá culminar el proceso político-legal para lograr la independencia, en el que deberá recuperar las instituciones que el gobierno espaĖol ha tomado por la fuerza, a demás deberá reconstruir todo aquello que han ido destruyendo en su camino.
La destitución del Major Trapero y su reasignación a un puesto administrativo es uno de los despropósitos llevados a cabo por el ejecutivo de Rajoy que habrá de subsanar, pero sin duda habrá mas. El gobierno ya amenaza con intervenir el sistema educativo catalán, el cual sin duda es de una calidad muy superior al que hay en el resto del estado. La prueba es que los niĖos catalanes hablan dos y hasta tres lenguas y su nivel académico de lengua espaĖola es superior a la del resto del estado.

En casi cuarenta aĖos de democracia espaĖola, se ha logrado un avance muy sustancioso, es algo que no podemos negar, no obstante, opino que gran parte de esta progresión ha sido una cortina de humo que no ha permitido ver con claridad que todo aquello que nos contaron durante la transición no era mas que un camelo para ocultar los tics autoritarios que aún coleaban del franquismo. EspaĖa continúa anclada en la picaresca, la corrupción, el abuso de poder, el amiguismo… Somos testigos de ello, pero se permite, se calla, se guarda silencio ante los abusos de las eléctricas, la corrupción del partido que gobierna, los cargos judiciales asignados partidariamente, las decisiones judiciales y políticas…

Catalunya ya ha tomado su camino. Ha dado el primer paso, seguramente el mas difícil y complicado, y puede que su camino hacia el objetivo que se ha marcado sea largo, difícil y complicado, pero ya no hay vuelta atrás. La gran mayoría de los catalanes están cansados, hartos de un estado que les trata como una colonia, que lo ningunea, que no respeta sus instituciones, que encarcela sus políticos legítimos por razones políticas con el fin de eliminar adversarios.

Catalunya quiere una alternativa de futuro, no la continuidad de un estado fallido que no ofrece absolutamente nada, solamente tics autoritarios y un futuro muy negro.